Tras quitarle al blog las telarañas que habían salido desde la última entrada, me veo en la obligación de hacer comentarios sobre el tan esperado iPhone 3G. No voy a entrar en criticar la lamentable distribución del aparatito, tanto por parte de Apple (por haber querido lanzar algo antes de tener listas bastantes unidades) como por parte de Telefónica (claro ejemplo del centralismo en España, pues prácticamente había que desplazarse a Madrid, a la Gran Vía, para poder garantizarse un “teléfono”).
Lo teníamos que comprar por razones obvias, pues tenemos que desarrollar aplicaciones y juegos para él, por lo que había que conocerlo a fondo. Antes de tenerlo ya lo odiábamos, pero en el fondo nos picaba muchísimo el tenerlo.
Si tengo que buscar una palabra para definir el iPhone, tendría que decir: “sexy”. La verdad es que el iPhone me parece el teléfono más sexy hasta la fecha, y no creo que haya otra palabra para definirlo. Incluso habiendo sido siempre peceros y antimac, la verdad es que nos ha gustado muchísimo la interfaz del móvil.
Y poco más, la verdad. Al final sólo es un móvil con interfaz. En cuanto a funcionalidades deja bastante que desear si se compara con otros móviles. Ya se me ha colgado varias veces en una semana. El GPS aún no he conseguido que funcione bien. No es capaz de recibir mensajes WAP-Push. No graba vídeos.
Lo que sí es de aplaudir, es que han conseguido algo que ningún otro fabricante ha logrado antes: que la gente se dé cuenta de las cosas que se pueden hacer con un móvil. Ya ves… mandar email, conectar a Internet, etc. Cosas que se pueden hacer desde hace más de 4 años, y que parece que Apple lo haya descubierto ahora. ¡Lo que hace un buen marketing! Al menos la gente se habituará a ello, lo cual potenciará el mundillo de los servicios de datos móviles.
Al principio, me enamoró tanto la interfaz, que empecé a pensar que me haría de Mac. Pero poco a poco te vas dando cuenta de la impotencia que ofrece el que sea un sistema tan cerrado. ¡Ni se pueden crear carpetas para organizar las cosas a tu gusto! El hecho de que no se pueda instalar nada que no te descargues de la AppStore, convierte al iPhone en una auténtica basura en mi opinión, pues creo que va en contra de la libertad de Internet. Mucha gente ha tachado a Microsoft de monopolista en la última década, cuando tenían un SO que permite una gran libertad al usuario, al mismo tiempo que alaban a Apple por hacer las cosas bien. Pues no sé… a mi me resulta mucho más monopolista la estrategia de Apple de querer controlar y sacar tajada de todo lo que pase por tu iPhone.
Sin comentarios a “Trasteando con el iPhone 3G”
Por favor espera
Deja una respuesta