Bueno, no hay duda… este es el año de los navegadores. Se ve que las tiendas ya han vendido todos los móviles que podían, todas las pantallas planas, todos los mp3, etc., y parece que últimamente es el turno de los navegadores GPS.
A mi me encanta la tecnología y sin ella no podría vivir, pero esta no veo con tan buenos ojos el uso abusivo que le da la gente a estos aparatitos. Imagino que estarán genial cuando estás perdido y necesitas ayuda (digo que imagino porque nunca he utilizado ninguno). Pero de ahí a utilizarlo para ir a comprar el pan, es un poco exagerado y contribuye a destruir el planeta con un mayor consumo energético.
Por otro lado, considero que estos aparatos tienes más desventajas que ventajas, pues al menos a mi me resultan peligrosos. Casi semanalmente conduzco de Valencia a Madrid y cada vez son más los coches que adelanto que tienen un GPS encendido. Es inevitable adelantar a alguien y no mirarlo para comprobar si es un coche camuflado de la Guardia Civil, con lo que ya te produce un pequeño despiste que podría terminar en tragedia. Por otro lado, para los propios usuarios, también puede ser un motivo de distracción. No me deja de hacer gracia el hecho de que gente que lleva toda la vida haciendo ese trayecto, ahora necesiten un GPS para poder conducir. A ver, nenes: que de Madrid a Valencia es todo recto, por la autovía… no tiene pérdida.
No digo que no estén mal los navegadores, al contrario. Me parece una tecnología genial. Pero creo que deberíamos aprender a usar cada cosa en su momento oportuno, sobretodo cuando su uso implica riesgos para las personas del entorno. ¿No es mejor parar el coche y mirar el mapa como hemos hecho toda la vida? Así no hace falta tomar decisiones sobre la marcha, que con el coche parado se toman mejor.
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